www.economiadehoy.es

Apenas un 30% de las pymes renuevan su imagen corporativa después de 10 años

Apenas un 30% de las pymes renuevan su imagen corporativa después de 10 años
Ampliar
sábado 28 de julio de 2018, 10:53h
El rediseño del logotipo se antoja como una de las partes más importantes del cambio en la imagen corporativa.
Un estudio realizado por la agencia de diseño Cerotec revela que apenas un 30% de las pymes renuevan su imagen corporativa después de diez años.

Esto indica que existe una cierta inmovilidad y resistencia de las marcas a modificar los patrones de su imagen corporativa y de sus logotipos, siendo reacios al cambio para poder adaptarse a la filosofía de marketing que se respira hoy en día.

Dentro del cambio de imagen que se realiza en las empresas que quieren modernizar su aspecto, el rediseño del logotipo se antoja como una de las partes más importantes en este cambio de ‘look’ corporativo.

Recientemente, la importancia del color y de los iconos, del estilo de las letras y, sobre todo, el reflejo del espíritu de la empresa en una sola imagen, sugiere una serie de diseños mucho más modernos que tratan de adaptar la imagen a la realidad de los gustos de una sociedad y un entorno cada vez más dinámico y cambiante.

Según informa Cerotec las grandes empresas tienen más clara la importancia del rediseño. Cerca del 80% de ellas rediseñan su imagen en un plazo nunca superior a los diez años.

También indican que los objetivos que persigue el rediseño de la imagen corporativa son muy sencillos y concretos:

1.- La idea de que la imagen de marca se fije en la mente del consumidor porque en una sociedad ‘multimedia’ la imagen tiene un peso creciente, a la altura del eslogan.

2.- La conexión con el consumidor final del producto o servicio que vende la empresa, lo que lleva a identificar mejor la imagen de la empresa con dichos productos o servicios.

3.- Conjugar la esencia, la personalidad y el estilo de la empresa con el conocimiento de la marca. Se trata de mejorar y modernizar pero no requiere de un cambio radical.

4.- Que el recorrido visual que el consumidor haga al observar al logotipo sea algo natural y se le facilite. Esto no se puede aplicar a la totalidad de las marcas.

5.- Finalmente que el nuevo logotipo se adapte a las ‘modas’ existentes en el momento más actual con el fin de mejorar la conexión a la que hacíamos referencia en el segundo objetivo.

Y es que, finalmente, la incidencia de un logo sobre las ventas de las empresas es una realidad. Una mejor visibilidad y mejor percepción de la imagen de la empresa se traduce, en algunos casos, en mejoras del 15% en el nivel de facturación.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios