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Ford Puma 1.0 EcoBoost (MHEV) 125 CV ST Line Automático

Ford Puma 1.0 EcoBoost (MHEV) 125 CV ST Line Automático
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Además de su agraciada línea, el SUV urbano de la marca ofrece una hibridación ligera y un equipamiento completo y bien terminado

Por Mariano García Viana
lunes 13 de septiembre de 2021, 23:27h
Sobre la base del Fiesta, Ford ofrece este SUV que por diseño casi parece una berlina de tamaño contenido y con una conducción similar a ellas, con la ventaja de tener una altura ligeramente mayor que facilita la visión en todas direcciones. id:75801
El Puma ofrece, además de unas amplias posibilidades de equipamiento y terminación, una igualmente amplia gama de motores y sistemas motrices. Hemos elegido para la prueba la que esta siendo una de las más solicitadas y que además, muestra un equilibrio tan bien conseguido que a buen seguro satisfará a la mayoría de los conductores. Esta versión de un litro, tres cilindros y cambio automático, desarrolla una potencia de 125 briosos caballos. Pero la mayor novedad que ofrece es que esta dotado de la tecnología de hibridación suave (MHEV) que mejora el rendimiento a la vez que, por una parte, reduce algo el consumo y por otra le permite “lucir” la dichosa calcomanía de tráfico en versión ECO.

La propia Ford denomina a esta tecnología como EcoBoost Hybrid, en la que un generador/arranque por correa de 16 CV, sustituye al alternador y permite la recuperación y almacenamiento de energía de las frenadas y movimientos por inercia, cuando no se acelera y así cargar una batería de litio, refrigerada por aire de 48 voltios. Este motor, aunque no “empuja” como un híbrido autorrecargable o enchufable, sí ayuda a mejorar el par del motor de combustión, aprovechando la energía acumulada, en una conducción normal y además, hace funcionar los sistemas eléctricos del coche, cuando se circula con el motor apagado por inercia o en la función “Star & Stop” y es capaz de volver a arrancar el motor en unos 300 milisegundos. Todo esto el coche lo “tramita” sin que el conductor sea consciente de ello, de forma automática y discreta, él solo notará una gran suavidad en las paradas y vuelta a arrancar y sobre todo en un consumo más reducido.

Entrándonos ya en el motor en sí, como hemos señalado anteriormente se trata de un tres cilindros de 998 c.c., que proporciona una potencia de 125 CV a 6.000 r.p.m. y un par de 200 Nm a 1.750 r.p.m. Esta dotado de un turbocompresor que, gracias también al sistema eléctrico de 48 voltios, es de mayor tamaño, con lo que el tiempo de respuesta es prácticamente inmediato. También cuenta con intercooler, inyección directa, 4 válvulas por cilindro y dos árboles de levas en culata. Como se ve tecnología de última generación. Su funcionamiento a medio régimen es suave y apenas se deja oir, pero bien al ralentí o bien cuando se le exige subiéndoles de vueltas, se muestra algo bronco en su sonido. Hay otros motores de tres cilindros con un funcionamiento más “discreto”, que este de Ford, pero eso no quiere decir que sea molesto y que no esté siempre dispuesto a dar lo mejor de sí, cuando queremos adelantar con rapidez, a pesar de los casi 1.300 kilos de peso en vacío. Las prestaciones, se puede decir que son más que correctas, pues la velocidad máxima se cifra en 187 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h en 10,2 segundos. Por su parte el consumo, como ya hemos comentado, esta bastante contenido y no supera los 5,7 litros de media en una conducción rápida y dinámica en algunos momentos y más relajada en otros.

El cambio es automático de 7 velocidades del tipo de dos embragues monodisco en seco. Es de destacar además del buen escalonamiento de las relaciones, que su funcionamiento es suave y preciso y no plantea el más mínimo problema. Lo mismo se puede decir del equipo de frenos que se encarga de detener el coche eficaz y rápidamente si apenas hacer esfuerzo por muy deprisa que se circule y no muestra síntomas de cansancio por mucho que se le utilice. La dirección es muy directa y quizás tiende a centrarse con demasiada rapidez lo que le resta precisión. Es importante señalar que también se cuenta con un selector de modos de conducción con cinco posibilidades, Normal, Sport, Eco, Slippery y Trail. Estos dos últimos están enfocados a la circulación sobre firmes deslizantes (Slippery) y fuera de carretera (Trail). Además, con cada uno de ellos cambia el color y el diseño de la instrumentación digital.

El comportamiento del Puma es realmente ejemplar, el coche se sujeta al suelo como si fuera una auténtica lapa. Da igual que circulemos por zonas de curvas sucesivas o los amplios arcos de las autopistas, el coche es dócil y seguro como el que más. Las suspensiones, con McPherson delante con su correspondiente barra de estabilidad y una trasera con eje de torsión o rueda tirada, se muestran extraordinariamente eficaces, pues se emplean también grandes amortiguadores y unos brazos superiores más robustos para aumentar la rigidez de conjunto trasero. Desde luego el Puma es todo un ejemplo en este apartado dentro de su segmento de pequeños SUV. Los mencionados amortiguadores y sus correspondientes muelles se encargan también de absorber las irregularidades del terreno, con lo que la comodidad de los pasajeros esta asegurada. Lástima que el ruido de la rodadura se haga demasiado presente en pavimentos algo rugosos. Para aquellos “aventureros” que quieran conducir fuera del asfalto, tienen que tener en cuenta que el Puma es solo un tracción delantera y no dispone de control de descenso o cualquier otro elemento que favorezcan el circular por el campo, realmente es un turismo algo más alto, 166 mm. con respecto al suelo, y con unos bonitos aditamentos de todocamino como ahora veremos. Pensamos que el usuario del Puma, pocas, por no decir ninguna, se aventurará por terrenos un tanto escabrosos y su utilización será la de un turismo “normal” con la ventaja de tener una mejor visión periférica debido a la mayor altura y una entrada y salida del coche más cómoda.

Como dijimos anteriormente, las líneas generales del Puma son más bien redondeadas y desde luego le dan un aspecto moderno y muy personal precisamente por esas “redondeces” que luce sobre todo en la visión frontal y lateral. Como en los modernos diseños de la mayoría de los coches actuales, el frontal esta dominado por una prominente calandra de color negro satinado, pero en cambio al contrario de la mayoría de esos diseños actuales, la entrada de aire inferior es estrecha y de menor tamaño a lo habitual. Los alargados, pero redondeados faros, de tecnología led, se muestran prominentes en lo más alto de la aleta delantera, “invadiendo” parte de los extremos del capó motor. Por su parte, los antiniebla se sitúan en los extremos de la negra calandra, en unos cubículos igualmente negros con aditamentos cromados.

Rompiendo moldes con respecto a la competencia, el Puma muestra una visión lateral, en la que el techo no es muy alto y desciende desde casi la mitad hacia la luneta como si fuera un coupé en lugar de un crossover. Siguiendo esta exclusividad, también hay que destacar que el parabrisas esta muy inclinado. Formas redondeadas y sinuosas recorren la altura media de las puertas que en su parte baja lucen una franja cromada, mientras que bajo esta una línea de plástico gris se prolonga en los pasos de rueda y en la parte baja de ambos paragolpes. Las llantas, en esta versión ST Line son de 17”. La trasera tiene como elementos destacados, la inclinada luneta, alta y más bien estrecha, que esta cubierta por una generosa visera que se prolonga por el corto lateral, los grandes grupos ópticos de led y por que la apertura del elaborado portón queda un tanto alta para las operaciones de carga y descarga, ya que el paragolpes de gran tamaño no solo contiene la matricula lógicamente, sino que el difusor de aire de color aluminio sube casi hasta ella. En los extremos se sitúan las luces antiniebla traseras. En resumidas cuentas, un crossover distinto y más parecido a un turismo, pero que indudablemente muestra una personalidad única.

El habitáculo del Puma, sin ser especialmente amplio, si es lo suficiente para ofrecer una excelente comodidad a cuatro ocupantes e incluso a un quinto si el viaje no es muy largo. El salpicadero esta dominado por el cuadro digital de 12,3 pulgadas, completamente configurable a voluntad del conductor y por la pantalla táctil de 8 pulgadas, situada de forma prominente en el centro del mismo y que curiosamente puede manejarse con gestos como pellizcos o barridos y cuyo sistema es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Bajo los mandos de la pantalla encontramos las salidas de aire centrales y más abajo los mandos del climatizador y teclas auxiliares que se complementan con las situadas a la izquierda del volante y en el mismo. Delante de la palanca de cambios existe un generoso hueco y los enchufes USB. En esta versión ST Line el arranque es mediante llave y el freno de mano mecánico en lugar de electrónico como ya es habitual. Echamos de menos, como por desgracia en otros modelos, el agarrador para el copiloto sobre el marco de la puerta, no hay persona que se siente en ese puesto, que no proteste por esa falta.

Así mismo, en este modelo, los asientos son de tejido, pero de distintas clases según el posible desgaste de uso, por lo que la combinación de texturas es muy agradable a la vista y además, como hemos podido comprobar, los delanteros, sujetan muy bien el cuerpo, mientras que el trasero se pude abatir para ampliar los 401 litros de capacidad del maletero, hasta los 1.161. El citado espacio de carga, ofrece varias posibilidades de utilización de la tapa del mismo, pues si se dispone de MegaBox, aparece bajo ella un espacio de almacenamiento profundo y versátil, con una capacidad de 80 litros, muy indicado para ubicar piezas inestables de hasta 115 cm de alto, como plantas, en posición vertical. Como alternativa, bajando la tapa se puede usar el espacio para ocultar equipamiento deportivo sucio o botas llenas de barro. El forro sintético de la Ford MegaBox y el tapón de drenaje en la parte inferior facilitan su limpieza con agua.

Aunque en la gama del Puma hay versiones más equipadas y lógicamente más caras, esta variante ST Line se puede decir que tiene un equipamiento muy completo. Solo algunos elementos más exclusivos se echan de menos, pues disponemos de control de Crucero Adaptable, reconocimiento de señales de tráfico, sistema de centrado en el carril, avisador de vehículos en el ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado cuando se va marcha atrás, preaviso de posible colisión frontal, que llega a actuar sobre los frenos…….y lógicamente los más elementos más habituales como elevalunas, cierre centralizado, calefacción en retrovisores exteriores y un largo etc.

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