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Opiniones de tres profesoras de EAE Business School que llevan muchos años trabajando en el mundo de la empresa y en la docencia

Mª Angeles Ruiz Ezpeleta, profesora de EAE Business School
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Mª Angeles Ruiz Ezpeleta, profesora de EAE Business School
sábado 09 de marzo de 2019, 10:23h
Y que han podido comprobar los avances en materia de igualdad, y también lo que todavía queda por recorrer. id:42843
Esther González Arnedo, profesora de EAE Business School
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Esther González Arnedo, profesora de EAE Business School
Mª Angeles Ruiz Ezpeleta, profesora de EAE Business School

Hace 30 años ser Directora de Exportación era algo inusual, era una profesión eminentemente masculina. Con el paso de los años he coincidido en los negocios con mujeres dedicadas a esa área que, al igual que yo, han tenido que superar infinidad de obstáculos tanto sociales como empresariales para lograr la Dirección de las áreas de comercio y marketing internacional. Muchas veces he tenido que escuchar la frase: “no te molestes, pero deseamos un Director de Exportación que sea hombre”. Ahora, como docente, veo que es prácticamente igual el número de estudiantes de sexo masculino y femenino que se preparan en Negocios y Marketing Internacionales. Esta realidad me hace ser optimista y confío en que esta profesión, que me entusiasma y a la que he dedicado toda mi vida, sea en la práctica tan accesible a las mujeres como a los hombres.

Debora González Celdrán, profesora de EAE Business School

Mi experiencia en estos veinte años de carrera siempre ha sido positiva. No he sentido (ni lo he permitido) la discriminación por ser mujer y siempre he intentado, dando ejemplo a mi equipo/alumnos, que se respete y se valore por igual a las personas independientemente de sus rasgos físicos. En los primeros años, cuando aún incomodaba que una mujer capitaneara una empresa, las mujeres copiamos los métodos de liderazgo del hombre. En los últimos años, hemos adaptado ese rol a nuestra verdadera naturaleza, más empáticas, más resilentes y ejerciendo una autoridad informal basada en la meritocracia. La inteligencia emocional es una gran ventaja competitiva que hemos sabido utilizar. En definitiva, nos hemos ganado el respeto con conocimiento y resultados, independientemente de nuestra condición de género. El verdadero talento está en la cabeza y no debajo de la cintura.

Esther González Arnedo, profesora de EAE Business School

A la injusticia de la desigualdad contribuyen por igual hombres y mujeres. Que una mujer reciba menos promoción, cobre menos que un hombre y tenga más riesgo de ver su trabajo precarizado es consecuencia de valores y sesgos compartidos por toda la sociedad. Los puestos directivos se han asociado tradicionalmente con altísimo nivel de responsabilidad y dedicación, lo que se reflejaba en muchas horas de permanencia y entrega a la empresa ¿Realmente estos valores siguen teniendo vigencia en un mundo hiperconectado donde buena parte de los trabajos pueden realizarse con un móvil y un portátil desde cualquier lugar? ¿Debe seguir siendo el arquetipo de trabajador de alto potencial alguien que trabaja 18 horas al día 7 siete días a la semana? Si la respuesta es que sí, tendremos que aceptar que muchas más mujeres que hombres abandonen la carrera hacia el éxito. Esa grieta en el techo de cristal debe convertirse en una gran ventana o, de contrario, el techo acabará fracturándose y cayendo sobre todos.

Debora González Celdrán, profesora de EAE Business School
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Debora González Celdrán, profesora de EAE Business School
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