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La renta variable mundial puede generar rentabilidades anuales del 7,5% en dólares

Luca Paolini, director estrategia Pictet AM.
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Luca Paolini, director estrategia Pictet AM.

OPINIÓN: Por Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM

jueves 17 de septiembre de 2020, 09:41h
“El capital privado brindará rentabilidades del 10,3 %”. id:63148
Quizá el legado económico más evidente de la pandemia Covid-19 es que deja al mundo sumido en una deuda aún más profunda. Los bancos centrales inevitablemente se aventurarán más en territorio desconocido en sus intentos por diseñar una recuperación sostenible.

La influencia del Estado en los asuntos económicos, que ya había aumentado los años posteriores a la crisis crediticia, está destinada a expandirse más. Además Covid-19 acelerará la transición hacia una forma de capitalismo más inclusivo y sostenible. Es probable que hogares, empresas y gobiernos prioricen su propia resiliencia, con mayor ahorro y reducción del gasto discrecional, reparación de balances de las empresas, prescindiendo de procesos de fabricación “justo a tiempo” y complejas cadenas de suministro globales. Por su parte la creciente competencia entre China y EEUU puede dar lugar a aceleración del desarrollo y difusión tecnológicos, proporcionando un impulso muy necesario a la productividad global. Más aún es probable que Asia sea la ganadora en la carrera tecnológica a largo plazo.

Las economías emergentes pueden crecer al 4,6% anualizado

Con todo esto el PIB en el mundo desarrollado puede expandirse al 3 % los próximos cinco años, en línea con el promedio a largo plazo, pero 0,5 % por debajo de lo que históricamente ocurre en años posteriores a una recesión. EE.UU. y la Euro Zona euro experimentarán recuperaciones inferiores a la media, 2,2% y 1,3%, con el bloque de la moneda única ganando terreno al beneficiarse de reformas de la oferta y mayor integración fiscal. Por su parte las economías emergentes pueden crecer al 4,6% anualizado, en China por debajo de 5%, reflejo de una disminución del comercio mundial y reorientación hacia el consumo doméstico.

Menores rentabilidades pero oportunidades atractivas

La renta variable mundial puede generar rentabilidades anuales del 7,5% en dólares y la de emergentes 12%, más las chinas, un 12,9% anualmente, una cuarta parte atribuible a mejora del tipo de cambio del renminbi frente al dólar. Pero las acciones estadounidenses pueden proporcionar poco menos de 6 %, frente a 9,5 % del Reino Unido y Suiza y 8,5 % de Japón, con la Euro Zona en medio. Por sectores consumo básico, salud y tecnología pueden proporcionar 11%, 10% y 9% pero servicios públicos y financieros sólo 1% y 4 %.

3 a 5 % de rentabilidad deuda de mercados emergentes en moneda local

Sin embargo los inversores pueden esperar pérdidas de capital en bonos de mercados desarrollados una vez ajustado a inflación.

Las perspectivas para el crédito empresarial son moderadamente positivas, aunque la rentabilidad total puede quedar muy por debajo del promedio a largo plazo.

Pero la deuda en dificultades tiende a mostrar valor cuando la economía se contrae. Además la deuda de mercados emergentes debe comportarse mejor que la mayoría de clases de activos de renta fija, proporcionando 3 a 5 % en moneda local y llegando a 7,2% en dólares en el caso de bonos en renminbi. De hecho la caída del dólar será más pronunciada, respaldando los activos emergentes.

El capital privado brindará rentabilidades del 10,3 %

En cuanto a activos alternativos el capital privado puede generar rentabilidades del 10,3 % anual en dólares -una prima del 2,8 % respecto a acciones cotizadas-, aproximadamente la mitad del promedio de largo plazo, si bien las mejores estrategias pueden superar en un 70% la rentabilidad de las peores. Los hedge funds pueden proporcionar más de 3% anual, mejor que durante la última media década, donde pueden destacar las estrategias neutrales respecto al mercado, con flexibilidad para mitigar las caídas. Por su parte los bienes inmuebles ofrecen cierto grado de protección contra la inflación y, con los tipos de interés y rentabilidades de los bonos muy bajos o negativos en todo el mundo, seguirán atrayendo inversores que buscan rentabilidad real positiva, aunque no está claro, cómo la pandemia puede afectar la demanda de inmuebles residenciales y comerciales, particularmente en áreas urbanas.

El oro a de 2.500 dólares/onza para 2025

Finalmente el oro ofrece protección frente a una mayor turbulencia de los activos tradicionales y puede alcanzar los 2.500 dólares por onza para 2025, frente a 1.960 de finales de julio de 2020. Además los metales industriales pueden generar 5 % anual, especialmente el cobre, cuya demanda seguramente aumentará con la adopción de automóviles eléctricos, así como el cobalto, el componente más caro de las baterías eléctricas.

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