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Regreso al futuro

Cómo el diseño valenciano crea hoy las aulas del mañana

Cómo el diseño valenciano crea hoy las aulas del mañana
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jueves 29 de octubre de 2020, 12:14h
La vuelta al cole nunca ha tenido tan presente al diseño como en 2020. El Gobierno italiano ha comprado medio millón de pupitres, entre los que se encuentran las sillas de pala diseñadas en València por Alegre Design para OMP Group. id:64555
Marcelo Alegre, Alegre Design.
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Marcelo Alegre, Alegre Design.
La Educación en Occidente vive un momento de inflexión, abocada al cambio para desarrollarse con garantías formativas y sanitarias. Un reto que implica a los diseñadores y donde decisiones como las del Gobierno italiano van más allá de la COVID-19: medio millón de sillas de pala que son una evidencia de cómo se crean las aulas del mañana hoy.

Para que esto suceda, el diseño ha tenido que avanzarse a las tendencias. Escuelas de toda España, gobiernos autonómicos y universidades llevan meses interpretando cómo adecuar sus espacios a la educación que se impondrá. Las inversiones en este regreso a las aulas no influirán solo en el presente, sino en el futuro. Por suerte, los catálogos de soluciones están actualizados porque el tejido empresarial lleva años a la vanguardia internacional.

El diseño como anticipación para el éxito

¿Cómo es posible que el Gobierno italiano haya encontrado una respuesta inmediata y fabricable a unas necesidades aparentemente no escritas? En palabras del CEO y diseñador Marcelo Alegre, “diseñar es intuir lo que la gente necesitará en el futuro”. Los estudios de Alegre Design anticipan escenarios y tendencias (hoy diseñan productos de los próximos años). Sus clientes se encuentran por todo el mundo, tanto que “en enero ya notamos que algo grave sucedía en nuestra presencia en ferias asiáticas”.

El caso italiano es solo uno de los muchos que durante los últimos meses han cambiado su catálogo de productos para acoplarse tanto a las nuevas necesidades sanitarias como educativas. Otro caso español es el de Federico Giner. Esta compañía valenciana es la responsable de las sillas verdes en las que muchos superamos la EGB, la ESO y hasta el Bachiller. Pero hace 10 años, tras un siglo de trayectoria, cambió radicalmente su modelo de negocio para crear el mobiliario escolar y universitario del futuro. En plena revolución del concepto de aula y formación, sus clientes tienen un abanico de soluciones ya disponibles.

Las sillas verdes del siglo XXI también son de Federico Giner

La apuesta de Federico Giner con diseños de Alegre Design por el futuro de las aulas ha logrado que hoy, el catálogo de la empresa esté más que actualizado. Incluso, a partir de las exigencias sanitarias de distancia social y fácil higienización de la COVID-19. Un mobiliario escolar y universitario listo para su venta, pero que viene interpretando las tendencias educativas desde hace años: “la tendencia es la de disponer de espacios individuales, móviles, seguros, higiénicos y de fácil limpieza. El espacio educativo en la casa vuelve a ser importante, porque va a ser complementario y no solo por motivos de confinamiento”, avanza Nacho Caravaca, CEO de Federico Giner. Sus clientes se extienden por toda Lati-noamérica, África y toda España.

El papel decisivo del Instituto de Biomecánica de València

La investigación y los análisis de futuros han logrado que la educación encuentre respuestas en el diseño para la actual situación. Pero las compras influirán en toda una generación, porque si hay una característica que unifica a los fabricantes de estos productos es la resistencia y durabilidad. El papel decisivo del diseño valenciano se encuentra en las últimas etapas, cuando las ideas, dibujos y conceptos han de cumplir con la fotografía humana y social: cuánto medimos, cuánto pesamos, cómo nos movemos, cómo nos comportamos.

El diseño valenciano tiene un aliado tan habitual como silencioso: el Instituto de Biomecánica de València (IBV). “Cualquiera que plantee un diseño de mobiliario sabe que hay unas dimensiones antropométricas. Que apoyemos bien la espalda, la distancia al sueldo, y plantear tamaños, fuerzas y formas. Nosotros investigamos, probamos y ofrecemos los datos, pero son los diseñadores los que hacen la magia de que esos datos técnicos se conviertan en productos fabricables, vendibles, sostenibles y bellos”, explica Rosa Porcar, directora de Innovación del IBV.

Empresas robustas para aulas duraderas: el caso Actiu

El manejo de datos y resultados del IBV está detrás de productos que van desde coches Ford a locomotoras Stadler o productos de Sp-Berner. Pero también detrás del mobiliario escolar que Alegre Design, Federico Giner o Actiu internacionalizan. Soledat Berbegal, Consejera y directora de reputación de marca de Actiu, habla de un cambio total en la educación que, “por fin, se conciencia de lo influyente que son los elementos físicos en la clase para la adquisición de conocimientos”. La empresa vende a un centenar de países.

Los espacios deben de ser flexibles y poco rígidos. Es una forma más de concebir que la clase magistral, el tiempo de la profesora o el profesor que entra al aula, da un discurso y sale, ya ha pasado. La participación y la co-creación es fundamental en las aulas porque respira el mundo que vivimos fuera: compartir, generar desde el taller, lo aplicable y lo apilable”. Estas razones son las que derivan en muebles “configurables, que facilitan y motivan y se apoyan en herramientas digitales y conectadas”, añade Berbegal.

Los datos del presente para las aulas del futuro

Actiu, Federico Giner o Alegre Design ya trabajan en las aulas del futuro, pero hoy venden a sus clientes mobiliario escolar y universitario que incorpora soluciones tan presentes como la electrificación. Trabajan en ideas que parten de la sensorización de las aulas, donde la temperatura, luz o los asientos disponibles, todo consultado telemáticamente, configuran un espacio seguro que estimula a la participación. También que inspiran y que hibridan soluciones, como las pizarras que son pantalla o las mesas que por su facilidad para elevarse o apilarse cambian de uso.

“El cambio de paradigma en la educación es total. Hemos pasado de un sistema que exige recordar, comprender y aplicar a la exigencia de otras habilidades: analizar, evaluar y crear”, comenta Rosa Porcar del IBV. “Hasta la pandemia, parecía que estas habilidades se debían resolver únicamente con las TIC (tecnologías de la información y la comunicación). Ahora hay una mirada inevitable para repensar los espacios, la experiencia y la presencialidad. Este verano hemos estudiado aulas de todas las edades con distancia interpersonal, con elementos móviles y configurables: cómo afecta a la concentración y a la adquisición del conocimiento. Esos datos ya están disponibles para las empresas y formarán parte de los diseños del futuro”, concluye.

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